Los alumnos usan a menudo su tableta también fuera de clase, tanto si el centro se la presta como si la han financiado sus familias. Igual que el profesorado en el aula, las familias quieren decidir qué apps se usan y en qué momento, sin tener que ajustar cada vez algo en el dispositivo de su hijo. Con la Relution Parent App pueden gestionar en remoto el uso de las apps. Los ajustes y las directivas definidos por el departamento de TI del centro permanecen intactos.
La gestión de dispositivos para las familias
En torno a los dispositivos escolares, a las familias se les plantean con frecuencia dos grandes preguntas: hasta dónde llega el acceso del centro al dispositivo y si el centro percibe el uso privado. Al mismo tiempo surge la cuestión de quién, dentro de la familia, regula el uso de pantallas por la tarde, cuando el dispositivo escolar sirve también para jugar, ver vídeos y chatear.
Un sistema de mobile device management separa con claridad ambos ámbitos: el centro gestiona la parte escolar del dispositivo y aplica la protección de menores y la protección de datos. Las familias obtienen acceso al uso fuera del horario lectivo y establecen qué apps pueden utilizarse y cuándo. El dispositivo escolar sigue así bajo control también en casa, sin que el centro y las familias interfieran en las competencias del otro.