Organización global
La organización global en Relution describe una funcionalidad que permite conectar técnicamente varios inquilinos y controlar configuraciones generales de manera centralizada. Este concepto es comúnmente utilizado por organizaciones que, por razones de seguridad, operan diferentes ubicaciones o departamentos con inquilinos separados, pero que desean integrarlos dentro de una red común.
Una característica clave de la organización global es la capacidad de crear políticas y configuraciones estándar que se apliquen a todos los inquilinos vinculados. Esto es particularmente útil para instituciones como distritos escolares o empresas con múltiples filiales que desean establecer una infraestructura de TI uniforme. Por ejemplo, los administradores pueden definir configuraciones estándar para la gestión de dispositivos y garantizar que éstas se apliquen automáticamente en todos los inquilinos. Cabe destacar que los inquilinos no tienen acceso a los datos de otros inquilinos.
Además, la organización global proporciona una visión centralizada para garantizar que todos los inquilinos implementen políticas consistentes. Esta estructura reduce el esfuerzo de una gestión descentralizada, ya que las configuraciones solo deben modificarse en un único lugar, en lugar de ajustarse para cada inquilino de forma individual. La sincronización de configuraciones, como medidas de seguridad o permisos de aplicaciones, se realiza de manera automática, lo que asegura un control uniforme en todo el entorno de TI.
Otra funcionalidad destacada de la organización global es la separación de responsabilidades. Mientras un administrador define de manera central las configuraciones generales, los inquilinos mantienen autonomía en la gestión diaria. De este modo, los equipos locales de TI pueden ajustar configuraciones específicas según sus necesidades, sin infringir las directrices globales ni sobreescribirlas.
La organización global en Relution es ideal para estructuras de TI complejas que requieren un equilibrio entre un control centralizado y la flexibilidad local. Esto no solo facilita el cumplimiento de los requisitos de seguridad, sino que también mejora la escalabilidad a medida que crecen las flotas de dispositivos